Desde aquí, como lo cortés no quita lo valiente, mantendremos que es uno de los mejores cebos que podemos emplear en la pesca costera, pero que nunca se nos ocurriría darle este cometido. Recomendamos encarecidamente que “pique” usted, y se coma este delicioso bocado que nos ofrece la mar.
Siempre procuro que estén vivos, se localizan en pozas con vegetación, entre las rocas, los momentos oportunos de recolección son cuando se retira la marea y quedan atrapados en los charcos.
En las paredes de los malecones los he cogido mediante un retel con una sardina por cebo, he procurado dañarles lo menos posible y guardar los de mayor tamaño, los he conservado en un cubo con un oxigenador a medio gas, para posteriormente ponerlos como cebo para pescar lubinas, bailas, sargos, os camarones cocidos y pelados a mi no me han sido de mucha efectividad.
El anzuelado debe permitir al camarón, moverse de forma natural que es lo atractivo para el pez por ello debe de estar anzuelado por la cola. Hay que tener en cuenta que el camarón, es muy delicado y no permite lanzamientos muy lejanos, por eso se emplea en pesca al tiento o con flotador desde rocas, malecones, espigones.
Si no se tiene oxigenador, se pueden mantener en un paño húmedo o en algas marinas.
Muchos pescadores conservan los camarones al igual que las gambas, congelándolos, previamente los meten en tarro de cristal los salan, y los tienen dos días en la nevera para que se impregnen bien de sal, luego posteriormente meten el tarro en el congelador